La sociedad vive inmersa en la mentira absoluta.

-Derrida-

Facebook: la mentira y el engaño para un mundo ilusorio.

Existen infinidad de artículos, vídeos y sobre lo que hay detrás de Facebook. La mayoría de ellos pretenden desentramar oscuros complots para intentar hacer ver que lo que gira en torno a Facebook no es ni de lejos “trigo limpio”. Por lo que llevo visto se centran en hacer críticas al fundador/propietario de la página (Mark Zuckerberg) o en las dudas que se generan por la privacidad de la información. Bien es verdad que Mark no parece estar muy cerca de la santidad pese a que se presente a sí mismo en su perfil de Facebook (sólo lo podrás ver si tienes amigos en común con él) como “Una persona que intenta hacer el mundo más abierto.”. Las acusaciones judiciales de sus antiguos compañeros por haber sustraído la idea, el diseño, el plan comercial y el código del “Facebook original” (ConnectIU) en el que estaban trabajando terminaron por frustrarse. Mark alegó en su defensa que no estaba contratado y, por lo tanto, no estaba sujeto a ninguna clase de compromiso. También su propia universidad, Harvard, lo denunció por violar la política de privacidad y propiedad intelectual e infringir la seguridad informática.Afortunadamente para Mark ha podido dejar sus estudios y alejarse de sus antiguas controversias para vivir del macroimperio que ha creado. De cualquier manera no creo que haga falta demostrar nada en este plano para comprender que la evidencia deja a las claras que mucho de lo que se cuece en Facebook no es “trigo limpio”. Creo que basta con utilizar un poco algo que no se usa frecuentemente, el “sentido común”.
Como muchos otros productos que tienen difusión mundial (lo mismo sucede con muchas películas superventas) el éxito de Facebook se basa en vincular al producto necesidades fundamentales de las personas. En este caso la necesidad que tiene más del 99% de la humanidad de socializarse y relacionarse con otras personas. En cuanto a esto se puede decir que no es demasiado original. En el pasado las agencias matrimoniales, por ejemplo, han funcionado basándose en principios similares a los de Facebook. Lo que sucede es que internet propicia algo que las actuales sociedades deshumanizadas restringen, la comunicación entre las personas. Es mucho más fácil escribir a un nick (apodo) en internet que hablarle a una persona a la cara. Fácilmente desviaremos la vista cuando coincidamos con alguien que nos interese si estamos en un ascensor, aunque lo saludaremos efusivamente si lo encontramos en algún lugar de internet.
Millones de personas (que frecuentemente se sienten incomunicadas) son el caldo de cultivo que propicia la demanda de un producto como Facebook. Pero estas mismas personas a las que las normas de su propia sociedad aíslan siguen manteniéndose fieles al vincularse y someterse al “poder superior” que es asumido por la sociedad. Es igual que sea el Estado, la opinión de la mayoría o la influencia del grupo con el que se relacionan. Esta estructura de carácter, que en el fondo no es muy distinta a la forma de afrontar el mundo que ofrecen los instintos para los animales (en cuanto que ofrece respuestas sin necesidad de valorarlas bajo la razón), se repite de nuevo ante algo que todos asumen como válido, Facebook. Bien, recordemos que Facebook (por mucho que Zuckerberg se empeñe en hacer parecer lo contrario) no es más que una empresa y, como tal, su principal finalidad es conseguir beneficios económicos. Así pues hay que dejar claro que no es una entidad creada por un Estado con en el fin de que sus miembros puedan desarrollarse como individuos. Digo esto porque, en muchas ocasiones, parece que es algo que se olvida o que simplemente es algo que ni se contempla. Y es algo de una importancia vital ya que describe la dirección del producto y de todo individuo que se relacione con él de cualquier manera (usuario, administrador, moderador, etc…). Si el fin es el dinero, la ética siempre quedará detrás.
De la misma forma que ya hace mucho que ha quedado descrita la conformidad y obediencia (experimento Milgram) casi instintiva del ser humano con respecto a toda persona o entidad a la que se haya conferido (por cualquier motivo) algún tipo de autoridad, en Facebook casi todo el mundo mantiene una confianza ciega respecto a la privacidad y los datos que decide poner allí. Zuckerberg vio esto cuando, al poco de promover su Facebook primitivo, pudo comprobar como docenas de personas ofrecían a la web infinidad de datos personales. Zuckerberg prefirió quedarse en la satisfacción que le daba este nuevo poder inesperado sobre las personas (“¡Son idiotas!, me confían todos sus datos”, llegó a decir en esta primera época), no creo que llegase a reflexionar demasiado sobre el motivo de esa situación. Simplemente debió de aprender que siguiendo unas pequeñas reglas podía obtener algo que no le pertenecía y que las personas, por propia voluntad, le regalaban.
Aunque la información siempre ha significado poder, lo cierto, es que conforme evolucionan las sociedades modernas actuales esta premisa adquiere cada vez mayor importancia hasta el punto de hacerse el criterio más importante. De igual manera que ya en un pequeño gimnasio hay empresas interesadas en conocer los datos de los clientes para así poder establecer una estrategia de marketing que les proporcione mayores beneficios,… ¿qué se puede esperar de una web en la que millones de personas escriben voluntariamente todos los peros y señales de su vida privada, de sus expedientes académicos, de sus curriculums, de sus gustos personales? Evidentemente hay una información inmensa que proporciona, al que quiera usarla, un poder inmenso (y no sólo económico). Así pues, y sin necesidad de tener ninguna prueba, no resultaría nada disparatado suposiciones como la de “Yo también creo que Facebook pertenece a la CIA”. No hay duda de que hay infinidad de empresas ávidas de tener semejante cantidad de información y ya se sabe lo que ocurre si se deja a la zorra al cuidado de las gallinas.
Pero Facebook no es susceptible de la sospecha por este motivo. Facebook también supone una forma de modificar el carácter para que consigamos unas pseudosatisfacciones que, de algún modo, llenen nuestras vidas y nos salven del vacío en la que éstas se encuentran en el mundo real. No voy a negar que, como sistema de comunicación, pueda tener aspectos positivos pero ya hay una larga experiencia de cómo otros medios de comunicación (que también deberían de ser positivos para el ser humano) que terminan incidiendo negativamente. La televisión es un claro ejemplo. La televisión, que como medio de comunicación es fantástico, ha alcanzado tal grado de degradación que, más que para informar sirve para desinformar, más que para comunicar sirve para manipular, más que generar vitalidad, propicia inactividad (y así sucesivamente). Facebook también fomenta sus propios vicios, muchos de ellos son distintos a los de la televisión, pero igualmente terminan por buscar el beneficio de unos pocos y la satisfacción ilusoria de muchos.
Para empezar se podría decir que Facebook engaña a las personas haciéndolas creer que tienen una vida social que no tienen (recuerdo a estas alturas que el éxito de muchos productos se basa en responder de alguna manera o asociarse a los intereses básicos del ser humano). De esta forma a los contactos se les llama “amigos” para crear esta ilusión de comunicación y así generar una parte de esta “satisfacción ilusoria”. Pero Facebook también aprovecha otro de los vicios que fomenta internet, el de no mantener una capacidad de concentración constante y acabar por preferir pequeños estímulos dispersos que nos hagan buscar siempre nuevos elementos sobre los que volver a fijar la atención. En este sentido no es tan distinto de la forma en que las personas compran los coches en la vida real. En muchos casos se sienten aburridas con el coche que tienen a los pocos años. Este mismo vehículo que les había supuesto una gran excitación al comprarlo, en muchos casos porque va asociado a distintos valores que representa (estatus social, valores humanos manipulados por la publicidad, etc…), ha terminado su “ciclo” y, aunque pueda funcionar perfectamente, resulta más excitante hacerse con un coche nuevo que nos dé nuevos estímulos. Facebook también aprovecha este sistema de pequeños y nuevos estímulos (por ejemplo con la limitación y dificultades para comentar las noticias de los demás) y de esta forma se consolida como un agente más de la sociedad que conforma nuestro carácter con miras a su propio beneficio.
De igual manera es fácil caer en el vicio de suplantar nuestra vida real con una nueva vida social en Facebook. Se podría decir que, en cierto modo, sería casi más interesante no tener vida social ya que así somos conscientes de que no la tenemos y podremos seguir sintiendo la necesidad de comunicarnos verdaderamente con otras personas. A estas alturas ya habría dos problemas porque, aparte de no tener “vida real” ahora hay que deshacerse de la ilusoria para poder recobrar las ganas de tenerla y conseguir ver la dirección hacia la que hay que caminar.
Con lo limitado que puede ser un artículo en un blog no hay apenas espacio ni para esbozar las muchas (y generalmente nefastas) implicaciones que tiene Facebook en nuestras vidas. Sólo he pretendido apuntar algunos detalles de algo que debería ser descrito y estudiado mucho más sistemáticamente (quizás ya esté hecho en algún sitio). De cualquier manera mi objetivo no es demonizar Facebook. Como dije antes, en cuanto elemento de comunicación, tiene sus aspectos positivos y resulta interesante. El problema es que el funcionamiento actual dista mucho de acercarse a una situación óptima.

17 comentarios:

emejota dijo...

Me ha resultado muy interesante aprender todo lo que ignoraba sobre Facebook, aunque una persona educada en tiempos franquistas suele saber cuidarse de dar según qué datos sobre sí misma. Es fruto de aquella época. Tengo una cuenta "sin amigos" que utilizo para guardar material que me interesa, pero últimamente me estoy planteando borrarme porque en realidad me resulta inútil. Un abrazo.

Iñaki Zárate dijo...

Abri hace como 2 años mi cuenta pero la cerré a los 2 meses. La gente es absolutamente insoportable, tienes razón, de frente nadie dice nada y tras la pantalla de un pc son otras personas. Ahora conozco personas que sin facebook no son nadie ni nada. Un saludo.

Dizdira Zalakain dijo...

De una manera totalmente intuitiva, me he resistido siempre a abrir una cuenta en Facebook antes de saber nada de esto que comentas. Inicialmente me han echado mucho oara atrás las limitaciones que se ponen a los "no abonados" para leer o comentar cosas. Pero creo que también es debido a varias razones que has comentado. Básicamente el pudos de hablar de mi vida privada en internet, la superficialidad de los contactos y su carácter sustitutorio y acumulativo.
Mientras que los foros o los blogs permiten un intercambio de ideas con personas diferentes de las de tu entorno, Facebook y webs similares solo parecen permitir publicar fotos con frivolidades y coleccionar contactos, como si de un videojuego se tratase.
Constituye un buen reflejo de la superficialidad que van adquiriendo las relaciones en la sociedad real. Cada vez los vínculos son más efímeros, asociados a situaciones coyunturales -por ejemplo, relaciones laborales. De este modo, se desarrolla un sentimiento de desarraigo y vacío que este tipo de webs pretende calmar. Pero generan un círculo vicioso, pues la solución solo sirve para profundizar más en el problema.
Hace tiempo lei un artículo de un sociólogo que explicaba muy bien estas cosas, pero soy un desastre y he olvidado dónde. Si me acuerdo, te paso el link, aunque tampoco dice nada que no apuntes tú en tu magnífico artículo.
Saludos.

blues dijo...

emejota:

Aunque no se tengan "amigos" en facebook también hay algunas "peculiaridades". Por ejemplo, según el contrato que aceptaste al registrarte (algo que casi nadie lee) las fotos o el material que subas pertenece ya a facebook. Además he visto cuentas borradas (se supone que no debería de quedar nada) que, una vez reactivadas, vuelven a recuperar las fotos como si no pasase nada. Es decir, facebook se guarda las fotos que subas aunque tú decidas quitarlas. También facebook puede decidir suspenderte tu cuenta por el motivo que sea (en su mundo ellos son la justicia y ellos deciden). Aparte de que al suspenderte la cuenta pierdes todo lo que hayas subido he visto como, en los casos en que las han reabierto, vuelven a reaparecer las fotos. Es decir, de nuevo se ve que facebook se queda con tus cosas y dispone de ellas a su antojo.

Iñaki: Facebook propicia la superficialidad. Además es complicado eludirla porque, como busca manterte activo y que interactúes con tus "amigos" (más que nada por su propio beneficio), te lleva a su terreno y te invita constantemente a jugar a su juego.

Dizdira: A mí también me pasaba esto que comentas de que es algo restringido (no como, por ejemplo, es myspace) pero, en cuanto a esto, podría entenderse. Hay gente que lo resume (aunque el tema sea más complejo) diciendo que facebook es fundamentalmente para el ámbito privado y twitter para el público. Al estar registrado ya se puede entender un poco más este detalle.

Lo que dices del carácter superficial de las redes sociales es una de sus características. Como los blogs y los foros se consolidaron antes que las redes sociales mucha gente pensó que, sobre todo, los blogs desaparecerían al llegar éstas. Afortunadamente mucha gente que no tenía nada que decir se ha ido a las redes sociales (después de todo un blog lleva tiempo y esfuerzo). En ciento modo twitter sirve también para alguien que quiere hacer un blog, no tiene nada que decir (y sobre todo que decirse a sí mismo) y no quiere esforzarse demasiado.

Lo de las relaciones laborales también daría para mucho. Es un tema bien apuntado y del que no me acordé cuando escribí el artículo. En algunos aspectos de esta faceta lo conectaría con lo que dije en la estructura de jerarquía de la sociedad. Después de todo facebook también es otra forma de que lo que mueve el dinero se mueva de forma más fluida y encuentre su cauce agrupando a las personas según su interés.

Aunque a veces tardo voy mirando los enlaces que dejas (suelen ser muy esclarecedores). Si te acuerdas también de lo que mencionas te estaré agradecido si lo puedes poner por aquí.

Saludos para todos.

Rockero Ecléctico dijo...

De hace tiempo que queria leer algo así sobre facebook como un analisis psico-social del tema, sólo habia encontrado cosas de consipiraciones

Para ser sincero, cuando la gran mayoría de la gente se habia hecho cuenta en facebook, me causó rechazo

Hasta la fecha no se me se pasa por la cabeza hacerme una cuenta, aunque mucha gente no lo entienda

saludos !!!!

Dizdira Zalakain dijo...

Ya me he acordado. Es el famoso Zygmunt Bauman. Leí el comentario sobre el asunto en el blog de un amigo. Te dejo el link:
http://cuestionatelotodo.blogspot.com/2009/10/facebook-y-cuantos-amigos-tenemos.html

blues dijo...

Muchas gracias por el enlace.

Desde luego comparto lo que está allí puesto. En realidad no es tan distinto de lo que escribí aquí. Sobre la actitud consumista intenté hacer esa comparación con los coches pero vengo a decir algo similar a lo de artículo de enlace.

Aprovechando el comentario que pusiste allí yo diría que el vicio es de la sociedad, pero internet lo propicia. Es como la corrupción, puede aparecer en cualquier lugar pero es más fácil que exista en los sitios en los que se mueve dinero.

Saludos

blues dijo...

Rockero:

No deja de sorprenderme que para criticar facebook la gente tenga que centrarse en el tema de las conspiraciones. Parece como si lo único siniestro tuviese que venir de la legalidad, no de la moralidad.

Gracias y saludos.

profetaverdad dijo...

Yo tengo cuenta en Facebook y Twitter, y de vez en cuando escribo en mi blog. He de decir que además de mi innata pereza para estructurar un discurso también me percato de mi frecuente incapacidad para expresar de mejor manera lo que ya algún bloguero "de tiempo completo" ha dicho. Es más rápido y fácil buscar en la red. Como dice el Eclesiastés: no hay nada nuevo bajo el sol.
Procuro usar Twitter para compartir enlaces a páginas o ideas cortas que puedan llamar la atención y resulten interesantes (según mis sui generis criterios). Estos twitts aparecen automáticamente en Facebook, que es donde generalmente recibo los comentarios. Mi objetivo nunca ha sido tener una gran audiencia (y de hecho no la tengo), sino asumirme como vox clamat in deserto, disponible para quien quiera oír.

Piedra dijo...

Siempre he rechazado este tipo de redes y me siento impotente y furioso al ver como la gente sigue confiando en ellas y entregando su intimidad a un producto cuyo único fin es explotarla comercialmente.
Otro de estos productos "peligrosos" de marketing agresivo y transgresivo es yahoo respuestas, donde existe una exagerada manipulación de la información ingresada, para fines comerciales.

Papus dijo...

No entiendo como un blog bajo licencia Creative Commons según la cual "Usted es libre de copiar, distribuir y comunicar públicamente la obra " utiliza una herramienta restrictiva como Copyscape que sirve para que nadie pueda copiar,distribuir ni comunicar la misma.

blues dijo...

Hola Papus.

La explicación es simple y parte de algo básico. Hay que mirar lo que significa tanto el creative commons, como el copyscape.

En cuanto al último sirve para encontrar textos o fragmentos reproducidos literalmente en los que, por ejemplo, no se aluda al autor (cosa a lo que obliga la licencia creative commons). Simplemente con este caso ya se ve que ambos son complementarios.

Saludos

Anónimo dijo...

necesidad de comprobar:)

FjElgueta dijo...

Excelente articulo amigo.Con razón cuando busco en google. "la mentira de facebook" de los 5 resultados principales 3 son de facebook

Autumn GirL dijo...

Me ha gustado mucho tu entrada, no me agrada facebook, y algo había escrito en mi blog al respecto, pero sólo había encontrado información conspiranoide al respecto. Tu entrada es más razonable y realista, estoy totalmente de acuerdo contigo.

dustpetardo dijo...

Facebook es... lo que tu quieras que sea, es bueno y malo en la medida de como lo uses, asi de simple, tengo mucho que exponer sobre ello pero no seria nada que no hayas dicho o que este en los comentarios, solamente decirte que escribes de una forma genial :)

Anónimo dijo...

Creo que todo lo que pongas en internet.. ahí se queda, en una nube..Así que estamos expuestos, no sólo en la red sino en la vida diaria también, cualquier encuesta o cualquier formulario que rellenes deja rastro. Nos tiene fichado. Es evidente que en las redes sociales, muchas personas muestras más cosas personales de las que deberían. Hay algo de exhibicionismo y de superficialidad, pero también es una manera de conectar con gente de nuestro pasado, y eso es muy agradable. Muchos crean eventos a través de la red social y se reunen de manera real. Como todo tiene su parte negativa, depende del uso que hagas de ella. Es evidente que esto se mueve por intereses económicos y la información es algo que se puede vender y comprar. Esa parte la conozco, pero creo que todo funciona así, debemos ser conscientes de ello. También puede crear una falsa realidad, una sensación de compañía que no pertenece a la vida real y que nos puede aislar de nuestro entorno inmediato. Tengo una relación ambivalente con todo ello, pero también creo que hay rachas y que el entusiasmo del principio se puede ir apagando con el tiempo. En cuanto a lo de que pueda ser un observatorio para la CIA, no me extrañaría nada. Mucha información de todo el mundo para no meter las garras en él. De todas formas internet es algo que nació en el ejercito, incluso los juegos se utilizaban como entrenamiento para los soldados, o sea que todo converge hacia una misma raíz.