La sociedad vive inmersa en la mentira absoluta.

-Derrida-

María Llopis: ¿El postporno era eso? ¿sexo y mentiras?

Cuando nos presentan un libro tendemos a pensar que está justificada su publicación. Quizás sea así porque publicar un libro en una editorial “seria” no está al alcance de la mano de cualquiera, o quizás porque suponemos que alguien con capacidad crítica ha sabido juzgar adecuadamente el libro como para dar el visto bueno a su publicación. Bien, pues nada de eso.
No he leído el libro que Melusina ha publicado de María Llopis, pero sí he leído algunos de los artículos que ha escrito en su blog. Tengo que reconocer que, al principio, dudé sobre el valor de lo que tenía delante. La presentación de una actitud rebelde y aparentemente justificada filosóficamente para reivindicar la identidad de la mujer parecía una buena causa como para que Llopis decidiese tomarla por bandera. Sin embargo la fachada se desmorona rápidamente en cuanto se lee un poco de lo que ha escrito.
Describiría el pensamiento de María Llopis como casi inexistente. Fundamentalmente porque carece de la más mínima capacidad de abstracción, cosa que, ya de por sí, la incapacita para poder conseguir alguna clase de idea. De hecho Llopis vive en su propia cotidianidad y parece que le resulta imposible sustraerse de ella. Para llenar el lugar que tendría que estar ocupado por el pensamiento ha optado por abusar de la ideología. En este punto recuerdo que, a fin de cuentas, una ideología no es más que el fruto de la orientación particular del carácter de la persona. Desde la ideología se puede intentar buscar una aproximación hacia la verdad, pero permaneciendo exclusivamente en la ideología sólo se puede llegar a conseguir una amplificación del carácter que no va a ninguna parte. Es cierto que toda interpretación de la realidad implica una hermenéutica, y que ello hace imposible sustraerse por completo de todo contenido ideológico. Pero entre los dos polos hay un amplio margen y, como acabo de decir, Llopis no consigue salir del plano ideológico. Para llenar el hueco que deja el vacío de su pensamiento recurre (además de a la mencionada ideologización) a un esnobismo tenuemente disimulado.
El que sí ha leído el libro de Llopis, en el que se suponía que debía de encontrarse algo importante de su pensamiento, es Juan Mal-Herido. Viendo la reseña que escribió creo que puedo coincidir en las apreciaciones que ofrece sobre la capacidad de Llopis como escritora ya que se parecen bastante a las impresiones que he sacado de su blog.
La descripciones de Juan sobre el contenido del libro se dirigen también en lo que he creído percibir como falta de capacidad para sustraerse de lo cotidiano por parte de Llopis: “El postporno era eso no es, como uno habría querido, un ensayo, sino un diario saltimbanqui […]”, “El libro parece el diario de una adolescente. La verdad.”. Igualmente coincido con el papel que juega el esnobismo para reemplazar la carencia de pensamiento: “Entiende uno que el follar se les hace a algunos tan tremendamente vulgar que, para no sentirse como todo el mundo (ver Rebelarse vende), se inventan una serie de estrategias intelectuales de cierta complejidad (terminológica, más que nada) que nimben los tradicionales estados de soltería, noviazgo, depresión, polvo de una noche, prostitución, masturbación, coito con personas del mismo sexo, sexo en grupo y demás, de cierto snobismo y distinción.”. Por lo que yo sé Llopis sólo ha conseguido replicar a estas críticas a través del texto de un tercero que, además de haber aparecido un año más tarde, se refiere al tono general del blog y no a la reseña del libro. De razonamientos venidos de la autora parece que no hay gran cosa.
Evidentemente María Llopis hace un flaco favor a las reivindicaciones feministas que, vista la sociedad patriarcal en la que nos encontramos y la marginación de los débiles que se da en ella, no son pocas. Pero es que también obstaculiza una actitud constructiva frente al capitalismo, pese a que pretende dar a entender que hace todo lo contrario. En la página 38 del libro de Llopis tenemos el intento de la autora por describir el concepto que encabeza su libro: “El postporno es la cristalización de las luchas gays y lesbianas de las últimas décadas, del movimiento queer, de la reivindicación de la prostitución dentro del feminismo, del postfeminismo y de todos los feminismos políticos transgresores, de la cultura punk anticapitalista y DIY (hazlo tú misma). Es la apropiación de un género, el de la representación explícita del sexo, que ha sido hasta ahora monopolizado por la industria. El postporno es una reflexión crítica sobre el discurso pornográfico." Obviamente la cita ya es una contradicción en sí misma. ¿Cómo se puede reivindicar la prostitución y, a la vez, buscar emancipar a la mujer de una sociedad machista?. Pero especialmente paradójico me resulta el fragmento en el que se dice que el postporno es la cristalización “[…] de la cultura punk anticapitalista […]”. Bien, se da la circunstancia de que uno de los engaños más comunes del capitalismo es el de hacer creer a los que lo padecen que son personas libres para que así no cuestionen el sistema. Ilusión que, desde mediados del siglo pasado, se consigue en buena medida a base de identificar libertad personal con libertad sexual. Una forma fácil de la que dispone el poder para conseguir que el toro embista el capote equivocado pensando que es el correcto. Además, dirigiendo las energías en la dirección contraria, también se consigue que el enemigo quede distraído.
La gota que ha rebordado el vaso de mi hartazgo a cerca de los argumentos de Llopis ha sido la entrada que ha publicado hace unas horas en la que, bajo el rimbombante título de “Chat roulette, an excerpt”, se muestra a sí misma en un vulgar vídeo de contenido exclusivamente sexual. Imagino que ella pensará que lo que se refleja es la liberación de la mujer. Como el vídeo está alojado en un lugar público (Vimeo) que prohíbe los contenidos de contenido pornográfico (un menor de edad no tiene por qué aguantar estas cosas), animo al que lo desee a denunciarlo fácilmente pinchando en la opción “flag this video”. Cosa que yo ya he hecho. Creo que hay que estar registrado en la web para poder ver la opción, pero aseguro que el proceso es fácil y que se hace muy rápidamente.


Actualización 1:
Afortunadamente el vídeo ha sido suprimido de Vimeo. Teniendo en cuenta que había sido subido hace dos meses supongo que las denuncias (gracias a todos los que lo hicieron) habrán surtido efecto. El mensaje que se puede ver en estos momentos en la dirección en la que se encontraba es el siguiente: Sorry, "Chat roulette Maria Llopis" was deleted at 11:48:54 Wed Feb 9, 2011. We have no more information about it on our mainframe or elsewhere.
Imagino que María todavía no se ha percatado porque la entrada que publicó en su blog, exclusivamente para enlazar el vídeo, sigue en el mismo sitio pese a que el contenido ya no existe.



Actualización 2:
Después de la sucesión de enlaces que he puesto hacia el blog de María desde mi artículo, finalmente María ha venido a ver esta entrada. Ha estado leyendo durante un buen rato y, al igual que hizo con la crítica de Mal-Herido, no ha respondido en los comentarios, sino haciendo una entrada en su blog. Como es justo escuchar a todas las partes aprovecharé para reproducir en los dos primeros comentarios la entrada con la que responde a mi artículo. La que ha titulado como El salvador de los niños.

13 comentarios:

Misántropo dijo...

El salvador de los niños (por María LLopis)

Thursday, February 10, 2011

La gota que ha rebordado el vaso de mi hartazgo a cerca de los argumentos de Llopis ha sido la entrada que ha publicado hace unas horas en la que, bajo el rimbombante título de “Chat roulette, an excerpt”, se muestra a sí misma en un vulgar vídeo de contenido exclusivamente sexual. Imagino que ella pensará que lo que se refleja es la liberación de la mujer. Como el vídeo está alojado en un lugar público (Vimeo) que prohíbe los contenidos de contenido pornográfico (un menor de edad no tiene por qué aguantar estas cosas), animo al que lo desee a denunciarlo fácilmente pinchando en la opción “flag this video”. Cosa que yo ya he hecho. Creo que hay que estar registrado en la web para poder ver la opción, pero aseguro que el proceso es fácil y que se hace muy rápidamente.

Este tipo es fantástico. Hace la típica crítica de yo no me he leído el libro pero tengo mucho que decir y además ha hecho campaña en su blog para banear mi cuenta de Vimeo, para así proteger a los menores de edad de estos depravados contenidos. Lo que él no sabe es que los menores de edad se conectan directamente a chat roulette y yo les pervierto directamente desde allí. A lo mejor consigue acabar con chat roulette en su cruzada anti pornografía…

Pero él está muy contento porque mi vídeo está ya off line. ¡Y es que no ha durado ni 24 horas! Porque hace dos meses que estaba colgado, pero solo ayer lo hice público para su disgusto. Me encanta que haya hecho screen shots de mi blog con el vídeo de chat roulette colgado y unas horas después, sin el vídeo. Y me encanta su “Afortunadamente el vídeo ha sido suprimido de Vimeo”.

(sigue...)

Misántropo dijo...

(...continuación)

Su largo e iracundo post contra el libro que no se ha leído se titula ¿El postporno era eso? ¿Sexo y mentiras? Solo faltan las cintas de vídeo… Su crítica se limita a parafrasear al Lector Mal-herido, que dicho sea de paso, por lo menos tiene la decencia de leerse aquello que critica y además tiene gracia.

Este señor me acusa de snobismo ténuamente sofisticado (¿ténuamente sofisticado?) y de no responder a las críticas. Pero es que tanto odio me deja sin palabras. De hecho me pone eufórica, porque solo cuando un desconocido es capaz de generar tanto odio hacia tu persona, es que estás haciendo las cosas bien. Así que me doy la enhorabuena. Con mi habitual snobismo.

Un último comentario. Cualquier persona que utiliza el vocablo “liberación de la mujer”, “mujer liberada”, etc merece todo mi desprecio, porque deja muy claro que no ha entendido nada. Nada de nada. Leed argumentos y aprended chicos, que estaís en bragas.

PS Aunque si estuvierais en bragas no estariais tan mal, la verdad. Especialmente si tuvieran muchos encajes y transparencias rosas.

Misántropo dijo...

(ahora escribo yo)

Debo aclarar que mi blog tiene un sencillo sistema anticopia que evita que con un simple "copiar y pegar" se pueda repetir alguna parte del texto en otro lugar. Imagino que por esto María habrá tenido volver a escribir palabra por palabra las partes de mi artículo que quería citar.

Digo esto porque ella busca hacer como mía una errata que no existe. Es más, el error seguramente sea suyo al intentar copiar mi cita.

En su artículo dice: "Este señor me acusa de snobismo ténuamente sofisticado (¿ténuamente sofisticado?) y de no responder a las críticas." Cuando, en realidad, la parte a la que quiere aludir dice "[...] esnobismo tenuemente disimulado". El que quiera verificarlo todavía lo puede hacer consultando el caché de la página y comprobando que no he editado nada de mi artículo. En cualquier caso agradezco que alguien se tome la molestia de ayudarme a rectificar mis erratas. Aseguro que tengo más de las que querría.

Alberto Pérez Pérez-Duque dijo...

¡HAW HAW HAW! ¡Valiente marmolillo!

Como tienes el ridículo anticopypaste ése* no puedo hacer lo más lógico en un blog abierto a discusión, que es: CITAR. Así que no puedo hablar de puntos concretos, porque paso de re-escribir tus párrafos.

Resumo: en efecto, no te has leído el libro. Fin.



______________________________
* ¡UAU! Debes ser el tío más importante de internet, ¿no?

Misántropo dijo...

Verás, Alberto.

No sé qué entiendes tú por un “blog abierto a discusión” pero, desde luego, no es intercambiar ideas porque no ofreces ni una. Puedo entender que un texto se califique como haga falta, pero argumentándolo. Entiende que decir que algo es negativo sin explicar los motivos se cae por sí mismo y, sobre todo, autodescalifica a quién busca hacerse valer así. Con el mismo esquema que tú usas yo podría decir que el sol es verde y quedarme tan ancho. ¿Qué le confiere veracidad a lo que digo?, ¿la prolongación de mi ego?.

Otra confusión que tienes (y que compartes con María) es la de creer que yo estoy haciendo una reseña. Bien, hasta el día de hoy, no hay ninguna reseña en este blog. En mi artículo hago una serie de afirmaciones y las explico. Para ello uno conclusiones que he deducido por mi cuenta, una cita del libro de Llopis y unos fragmentos de la crítica de Juan. No hay más, no es una reseña. Aprovecho el título del libro para hacer una parte del título de mi artículo y así ironizar sobre el tema. Evidentemente si alguien lee un artículo que se titula “¿Quijote?” no se refiere a lo mismo que si dice “Quijote”. ¿Entiendes la diferencia?, ¿las interrogaciones?.

Como ves no necesito usar tu sistema de descalificaciones gratuitas (“tienes el ridículo”, “Valiente marmolillo”, “el tío más importante de internet”, las risas, etc…). Si afirmo algo sobre ti o sobre lo que tú dices es porque he encontrado razones y las explico. Aquí está la diferencia. De descalificaciones gratuitas se alimenta, por ejemplo, el racismo.

¡Ah! No soy mejor que nadie. Lo que ocurre es que no me gusta que me intenten colar algo que no tiene forma de tenerse en pie.

Un saludo.

Carlos dijo...

? Y todo esto porque una chica enseña sus pechos y le gusta escribir sobre ello ?
Hay que ser cafre.

Misántropo dijo...

No es eso, Carlos.

A mí me es indiferente la vida sexual de los demás o si deciden publicitarla. Por lo que ya no paso es en que intenten disfrazarla para que parezca lo que no es o para querer hacer creer que así se redime algo. Ya lo dijeron aquí: “Más que nada porque la pornografía no tiene "discurso"; es el simple negocio de las pajas. Del mismo modo que el sexo no tiene "discurso", es sólo el animal sucesivo.”.

Cuando se busca recubrir estos temas de valores que no tienen se termina por conseguir lo contrario de la intención declarada. Ya expliqué en el artículo que no se defiende el anticapitalismo a base de identificarlo con liberación sexual, sólo se fomenta.

Entonces, ¿dónde está la crueldad?. ¿En no aguantar las mentiras que justifican un orden de valores miserable? A mí me parece que lo cruel es querer engañar a los demás tan burdamente.

Saludos

Alberto Pérez Pérez-Duque dijo...

“Más que nada porque la pornografía no tiene "discurso"; es el simple negocio de las pajas. Del mismo modo que el sexo no tiene "discurso", es sólo el animal sucesivo.”

Cualquiera con 1º de Teoría de la Comunicación te dirá que TODO tiene un discurso. Cualquier mensaje audiovisual, desde un anuncio hasta la cabecera del telediario, trae una docena de subtextos que, queramos verlos o no, están ahí.

Es como decir que "los blogs no tienen discurso, sólo son el discurso de 'querido diario' con ansias de atención de desconocidos"

Cisne Gaseoso dijo...

Gracias por el artículo, ya sé qué libro no leer. Vivimos en una sociedad que sobrevalora el sexo, y eso da pie a muchas publicaciones infumables.
Me cansa tanta estupidez.
Salud.

Silvia dijo...

Con perdón. Yo acabo de leer el libro de María Llopis (lo compré en Bs. As. el finde) y me ha gustado muchísimo.

Me interesa lo que escribe y me encanta la forma que tiene de decirlo. Entré acá buscando más información sobre ella. Y me encuentro con una crítica de su libro, de alguien que no ha leído el libro.

Mal.

Puede gustarte o no Llopis, pero si vas a criticar su discurso, sus ideas, sus palabras; por lo menos hazte el gasto de leerla.

Sonja dijo...

mmm...a mi no me apetece leerme un libro cuya autora es tan feminista que necesita despelotarse en portada, si algunos con tal de vender...

Querubin dijo...

Pues a mí me ha encantado el libro. Lo recomiendo encarecidamente.

Ánimo María: Si ladran, es que cabalgamos.

Anónimo dijo...

Parece que si que se puede copiar y pegar, hacker ;)

ahora escribo yo.
Debo aclarar que mi blog tiene un sencillo sistema anticopia que evita que con un simple "copiar y pegar" se pueda repetir alguna parte del texto en otro lugar. Imagino que por esto María habrá tenido volver a escribir palabra por palabra las partes de mi artículo que quería citar.

Digo esto porque ella busca hacer como mía una errata que no existe. Es más, el error seguramente sea suyo al intentar copiar mi cita.En su artículo dice: Este señor me acusa de snobismo ténuamente sofisticado (ténuamente sofisticado?) y de no responder a las críticas. Cuando, en realidad, la parte a la que quiere aludir dice [...] esnobismo tenuemente disimulado". El que quiera verificarlo todavía lo puede hacer consultando el caché de la página y comprobando que no he editado nada de mi artículo. En cualquier caso agradezco que alguien se tome la molestia de ayudarme a rectificar mis erratas. Aseguro que tengo más de las que querría.

Prueba a hacer Control + U en firefox.

Saludos y gracias por tomarte tiempo por hacer una crítica al libro. Ahora conozco un poco más a María Llopis.