La sociedad vive inmersa en la mentira absoluta.

-Derrida-

La "mujer Playboy": "Imágenes" para desmontar una mentira.

Anna Nicole Smith
Me gustaría intentar reflexionar un poco sobre los actuales gustos de los varones heterosexuales en las sociedades occidentales actuales. Principalmente querría centrarme en el perfil de mujer en el que parecen plasmarse los gustos más generales, el que podría describirse como la chica “playmate”. Aunque esta denominación está asociada a una revista en concreto (Playboy), lo cierto es que el mismo o muy similar perfil físico se puede encontrar en la mayoría de publicaciones o de medios de comunicación que pretenden ofrecer la imagen de lo que es una mujer atractiva para el varón heterosexual promedio.
Fundamentalmente me gustaría incidir en un hecho. Toda la variedad de mujeres que pertenecen a este rango tienen un parecido físico tan grande que sin temor a equivocarme podría decir que en realidad estamos hablando del mismo tipo de mujer encarnada en una infinidad de mujeres distintas. Este detalle me parece muy importante por dos motivos. El primero porque revela unas claras y definidas preferencias sexuales que además están ampliamente generalizadas. El segundo, y fundamental, porque muestra el absurdo de esta predilección sexual. Como dije, en realidad, es el mismo tipo de mujer para todos los varones sólo que encubierto en distintas personas, cosa que ya es absurda de por sí. Y ni siquiera eso, simplemente son los mismos tipos de trucos “estéticos” aplicados a distintas personas. Cuando un hombre elogia a una “mujer playboy” y alaba su “exclusividad” no hace otra cosa que admirar una serie de aditamentos que podrían practicarse sobre una amplia variedad de mujeres consiguiendo un resultado similar.
Hay que resaltar que este último detalle de buscar la misma apariencia de mujer bajo distintas mujeres no parece casual. Teniendo en cuenta que, al jugar bajo estas reglas el varón tiene una mayor tendencia a la promiscuidad, parece que la necesidad de variación del objeto del deseo sexual unida a la búsqueda de la misma apariencia física se concretiza en la constante necesidad de cambio respecto a las mujeres a la que hay que prestar atención al tiempo que, como se buscan las mismas preferencias físicas, el sujeto se ve de nuevo impelido a escoger una mujer que es prácticamente idéntica a la anterior.
Intentaré hacer una descripción y un breve análisis de algunos de los rasgos fundamentales que conforman este prototipo para buscar algunas de las razones que expliquen esta situación. Naturalmente la lista y la explicación podría hacerse muy extensa así que procuraré detenerme en lo que me parece más esencial.
Comenzaré por el cabello, que preferiblemente estará teñido de rubio. Hay que señalar que el tipo de color rubio del tinte es muy importante ya que según la intensidad del color y las características así conformaremos la personalidad o tipo de atractivo que queremos transmitir. Por ejemplo, un color suave de tinte rubio como el que frecuentemente ha lucido la presentadora de televisión Paula Vázquez (o la “emergente” Marta Simonet), supone incorporar una connotación de atractivo que no se acerca a la lascivia, si quisiésemos llegar a este último parámetro sería necesario hacer más claro el tinte. En este último caso se encuentran buena parte de las mujeres que han caído en los últimos tiempos bajo la consideración de playmate, por ejemplo la difunta Anne Nicole Smith (la de la foto superior) o la también conocida (y todavía viva) Pamela Anderson. De la misma manera una mala elección del color o de su aplicación puede producir un efecto antitético y provocar la impresión de que la mujer es insana y/o perteneciente a una clase socioeconómica baja lo que, en definitiva, puede traducirse para el primer caso en un inferior nivel de atractivo. Aunque la coloración del cabello es el rasgo fundamental también sirve para otras finalidades, por ejemplo realzar la figura. Si la mujer tiene una frente que se puede considerar excesivamente ancha será necesario disimularla con algún tipo de flequillo. Aquí podría encontrarse el caso de Patricia Conde que, además de mantener el rubio teñido, frecuentemente es peinada para disimular este rasgo físico que es socialmente considerado como defectuoso.
Un segundo elemento que resulta fundamental para este prototipo es la depilación de las cejas. De similar manera al cabello también hay establecidas una serie de graduaciones que dan distintos significados. La situación más óptima para alcanzar este perfil se da con un depilado que haga las cejas no muy amplias en la zona cercana a la nariz y, conforme nos dirigimos hacia el exterior de la cara, progresivamente más finas. Unido a esto también podrían citarse los típicos efectos de maquillaje de ojos que siempre tienden a oscurecer (o cuando menos colorear) la parte superior del ojo, el párpado, y a disimular la parte inferior, la ojera. Si el colorido en el primero puede resultar atractivo, la existencia en lo segundo hace presuponer una mujer enfermiza.
Para el tercer elemento podemos encontrar los pechos. Hay que tener en cuenta que los pechos no son necesariamente un lugar imprescindible para que los hombres que se rigen por los parámetros de la “mujer playboy” encuentren atractivo, sin embargo el tamaño está socialmente asociado a la feminidad. De forma que una mujer con los pechos pequeños será frecuentemente considerada tanto por hombres como por mujeres, como menos femenina (o menos mujer) que una con los pechos medianos o grandes. Que esto suceda de igual forma para los varones que aprecian los senos como significativos en cuanto al atractivo sexual como para los que les resulta indiferente revela la existencia de una discriminación jerárquica. Es decir, y hablando claro, a mayor cantidad se supone una mayor calidad. Es como si queremos comprarnos un coche. Lo habitual es preferir uno que tenga más funciones y posibilidades (aunque nunca vayamos a usarlas) que uno que tenga menos.
La preferencia por los ojos claros podría verse asociada a la predilección por las mujeres de cabello rubio. Aunque podrían confluir distintas motivaciones en esta preferencia, no hay que olvidar que no sólo los hombres suelen mostrar mayor predilección por las mujeres con esta característica. También son las mujeres las que suelen sentirse más atractivas, cosa en muchos casos las hace teñirse el pelo de este color.
En cuanto a la coloración de los labios hay que tener en cuenta que en las mujeres suele estar asociada a la fertilidad. Ello probablemente se deba a que durante el embarazo aumenta el flujo sanguíneo y consiguientemente la coloración de los labios se hace más intensa. Si bien esto puede ser el origen de que cualquier clase de mujer se los pueda pintar también hay que atender a otros condicionantes a la hora de encontrar una tonalidad determinada. Por ejemplo, es común que no se acentúe a la vez el color de los ojos y el de los labios para evitar efectos demasiados marcados.
Juventud, culo, piel, etc... serían otra serie de elementos que en alguna proporción podrían asociarse al esquema necesario para terminar de conformar el prototipo de lo que acaba siendo esta clase de mujer.

11 comentarios:

emejota dijo...

Voy a escribir el comentario de mi hijo menor, varon, 33 anos, con una infancia hiperactiva, promiscuo, deportista natural, amante de los coches antiguos, exigente en cuanto a la estetica y armonia de coches, casa y mujeres. Escaldado de una convivencia con una bella demenciada: "Mama, lo mejor serie tener a la chica en un armario, la sacas por la noche para lo que tu ya sabes y luego te largas por ahi."
Evidentemente la inflable no le sirve. Su estilo de mujer seria Audrey Hepburn y no las playboy. Ademas dudo mucho que sea capaz de volverse a emparejar teniendo a su madre como confidente cada vez que lo necesita.
El otro salio todo lo contrario, amante de un hogar y con familia propia, padre y esposo amantisimo. Sus gustos difieren radicalmente de los de su hermano.
Como persona, pienso que todos tenemos dentro el arquetipo de nuestro hombre/mujer interior y se lo plantamos a quien minimamente responda a cualquiera de esas pulsiones internas. Curiosamente mis hijos se ha repartido mi doble pulsion, la de madre amantisima por un lado y la de amazona por el otro. Ambas han convivido en el mismo espacio pero cada cual en su tiempo. Un abrazo.

Dizdira Zalakain dijo...

No sé bien qué opinar sobre este tema ya que soy mujer y heterosexual. El caso es que, basándome en lo que me comentan mis amigos, no estoy tan segura de que la chica que describes sea la más deseada por los hombres y por eso es la que termina convirtiéndose en arquetípica, sino al contrario. Es decir, primero se crea un producto de márketing y después la gente lo desea. Tampoco es tan diferente de las demás cosas para consumir.
Te digo esto porque conozco muchos chicos a los que les gustan morenas, bajitas, flacas o rellenas. Esta cuestión se puede extrapolar igualmente al modelo masculino de atractivo físico. A mí, sex symbols como Brad Pitt o Leonardo di Caprio me dejan fría.
Además, si nos fijamos bien, los modelos sexuales varían según las épocas, lo que me viene a confirmar que no se trata tanto de un deseo innato sino de una campaña publicitaria. ¿Cómo si no se comprende que alguien como Madonna, -bajita, feilla, sin voz- o David Bisbal -un desafortunado híbrido de gañán y metrosexual- se hayan considerado como iconos de lo sexy? El marketing nos hace degustar comida basura, escuchar música basura, viajar a destinos turísticos basura, y tener sueños eróticos con gente basura.
Una cuestión interesante es: ¿por qué ese interés de las modernas economías de mercado en que consumamos basura?

bLuEs dijo...

emejota:

Una vez que estaba en casa de unchico me dijo algo muy parecido a lo del "primer hijo". La verdad me quedé perplejo. Es curioso que siendo hermanos sean tan distintos en este aspecto.

Dizdira:

Es verdad que hay un "producto" estudiado y fomentado por las personas que tienen algo econóimico a ganar. Pero también es verdad que predicar un valor que no va a tener eco es absurdo. Es decir, que no sería cuestión únicamente de una de las dos posibilidades. En este sentido sería cuestión de acompasar la campaña a la época en que se hace.

Esto a lo que te refieres como "basura" (y que desde luego lo es) es lo más fácil para que cuadren los intereses económicos con la satisfacción instantánea. En mi opinión ahí está buena parte de la clave del éxito.

Saludos para ambas.

Il Venturetto dijo...

Se me antoja que, como habéis dicho, una cosa es el producto y otra cosa el ideal.
A mí desde luego no me gustan nada las rubias recauchutadas de ojos claros, pero en las revistas supongo que tienen su aquel.
Es más, si pienso en mi mujer ideal, y siendo de la patria de Cervantes, me gustan morenas, de ojos oscuros, no demasiado entradas en carnes y, preferiblemente, con más pinta de timorata que de loba insabiable del playboy.

Un saludo!

Sonja dijo...

Hola blues, interesante el tema.
Creo que parte de razón tiene Dizdira, de todas formas no deja de ser curioso el estereotipo, imagino que la base que lo sustenta en realidad es que la mujer en cuestión tenga la característica primordial de "frívola", es decir, una mujer a la cual solo le interesa el sexo y absolutamente nada más, más concretamente procurar placer al hombre y cuidar su belleza y esa sea su única misión.

Supongo que es una especie de arquetipo básico masculino, supongo que es una faceta femenina llevada al máximo exponente.

El porqué reúne esas características supongo que porque tiene que ser un aspecto trabajado, o sea artificial, no natural, forzadamente complaciente.
Y las rubias son menos frecuentes que las morenas, al menos en muchos lugares, y las medidas de 120-60-90 pues también son dificilillas de conseguir eh?

Saludos, me alegro de leerte.

bLuEs dijo...

Il Venturetto:

El tema de por qué rubias o por qué morenas creo que también daría mucho que hablar. Es curioso que el "prototipo" suela ser el rubio.

Sonja:

Supongo que el percibir o presentar a una mujer de esta forma hace que su función sea casi en exclusiva la de "objeto sexual". En un sentido así resultaría irrelevante considerarla en su faceta de persona.

Gracias y saludos para ambos.

Outsider friar dijo...

Lo de rubias o morenas tiene su doble vertiente. Si a la rubia se le asocia un mayor atractivo, también se le asocia en ciertas latitudes una mayor imbecilidad (no hay más que pensar en los chistes sobre rubias tan populares entre los franceses, blagues sur les blondes)...

Jose Angel Garcia dijo...

Chicos, tengo 51 años, me he enamorado varias veces, de rubias, morenas, pelirrojas. Creo que el amor depende del corazón, sobre eso no se puede discutir, me gusta porque me gusta. PERO... sobre los gustos físicos, creo que hay toda una vertiente antropológica que analizar. Aún somos hombres de las cavernas, aún nuestro instinto nos hace buscarlas caderonas, tetonas, o sea que puedan procrear y que puedan alimentar un crío en los primeros meses de invierno, cuando no hay caza suficiente a la vista. Claro, a este instinto se opone el mercado, que nos quiere influenciar llevándonos hacia los arquetipos que le convienen. Así que muchos, que ni saben lo que es un Neandherthal, optan por las flaquitas raquíticas de las revistas, pero los que sabemos que los inviernos son duros, elegimos algunas señoritas más entradas en carnes. Saludos, y si pueden visiten un sitio de prevención contra el cáncer www.guiacancer.info. Cuídense, Dios los bendiga. José

bLuEs dijo...

Outsider:

Yo creo que la razón de ser de ese dicho puede estar en que si te sientes atractivo/a no necesitas buscar las satisfacciones vitales por otro lado.

Jose:

Claro. Es que hay una parte importante de los instintos que juega aquí. Pero yo diría que es más la parte animal que la humana. Piensa en que, por ejemplo, el amor busca la calidad mientras que el sexo busca la cantidad.

Saludos para ambos.

jAiMeScO dijo...

Sobre lo de rubias o morenas, ¿qué me dicen de una buena mulata? El asunto está, creo yo, en que abundan menos y se da el efecto exótico. Seguro que en Alemania triunfa más una morena. Pero en cualquier caso todos los comentarios me han parecio muy sensatos en general.
El marketing suele crear necesidades incluso donde no las hay (es su función) y prospera más cuanto más nos logra convencer de que hemos de tener aquello que nos ofrece. Crear una sociedad sexualmente reprimida ha sido el papel de los poderes desde siempre. Un cocktel de insatisfacción se ofrece a una sociedad demasiado estupidizada y adaptada a demasiada comodidad, creando un caldo de cultivo para todo tipo de vendedores y charlatanes. Y así de paso estamos entretenidos lamiendo nuestras heridas o carencias, que el sistema se encarga de aumentar con lupa, engañados persiguiendo unas exigencias alienantes. Y no nos ocupamos de crear nuestros propios valores y nuestro crecimiento personal interno, que es lo único que nos habrá de satisfacer a todos los niveles. Una personalidad desarrollada y sabia sin duda no tendrá carencias ni sexuales ni emocionales por mucho tiempo. Su experiencia y equilibrio ya le llevan a encontrar soluciones reales y auténticas.

Shinigami dijo...

hola! esta de moda tooodo lo oriental y cada vez son mas carcas la tipicas rubias neumaticas, ahora prima lo oriental y sempiternas niñas con quien pasar la vida compartiendo costumbres "culturales". es lo que yo veo... la moda es esta y del playboy ni se acuerda mi padre les gusta más el lolicom o como se diga que ver a rubias malteñidas con balones en los pectorales.

atentamente
una más.